Que Microsoft busque comprador para un Blade casi terminado dice mucho de Xbox
Cerrar Arkane Lyon con Marvel's Blade casi listo parece pura lógica contable. Curiosamente, una venta quizá sea el mejor final posible para el juego.
Foto: Xbox / sala de prensa (uso editorial)
¿Qué clase de empresa le dice a un estudio que cierre cuando su juego, según los trabajadores, está cerca de la meta? Esa es la incómoda pregunta que planea sobre Marvel's Blade, y Xbox tiene que dar explicaciones.
Este es el estado de la situación. Le Monde informó el 23 de octubre de que el plazo de Microsoft para encontrar comprador para Arkane Lyon, el estudio de 217 personas que está detrás de Blade, termina el 13 de noviembre en virtud de la ley Florange francesa. La plantilla conoció el plan de desinversión el 16 de julio. Si nadie da un paso al frente, un documento interno sitúa el inicio del cierre a finales de 2026, con efectos hasta el primer trimestre de 2027. Microsoft afirma que busca «activamente un socio que apoye la siguiente fase de desarrollo y permita la comercialización del proyecto». La afirmación de que el juego está casi terminado procede de un sindicato, según recoge Tbreak, no de Microsoft, así que conviene tomarla como testimonio bien informado y no como un hecho confirmado.
Ganó la hoja de cálculo, perdió el juego
Un representante sindical dijo a Le Monde que Microsoft quiere salir de Arkane «para ahorrar dinero y mejorar la rentabilidad de sus inversiones a corto plazo». Es la acusación de una de las partes y Microsoft no la ha respaldado. Pero el calendario hace difícil descartarla. Según se cuenta, antes de los despidos de julio Blade avanzaba hacia un anuncio a principios de 2027 y un lanzamiento a finales de ese año. Todd Howard dijo en junio que el equipo estaba haciendo un «trabajo realmente estupendo».
Nuestra lectura: esto es lo que pasa cuando se juzga a un estudio por su partida trimestral y no por lo que tiene en cartera. Lo caro de un juego son los años previos al final. Marcharse justo cuando la curva de costes se aplana y empieza la de ingresos resulta, sobre el papel, extraño. Si el sindicato tiene razón y el juego está cerca de acabarse, la lógica parece recortar gastos sin mucho interés por los juegos que se recortan. Y si el sindicato exagera, Microsoft puede decirlo, y hasta ahora no lo ha hecho.
Una venta es el mal menor, y quizá incluso algo bueno
Aquí viene la parte que puede sonar a llevar la contraria. Entre cancelación, cierre silencioso y venta, creemos que la venta es lo mejor para el juego en sí. Microsoft ha cuidado de hablar de un socio y de comercialización, no de cancelación, y un representante sindical dijo a Le Monde que se estudian varias fórmulas de adquisición. Jason Schreier, de Bloomberg, dijo que tiene entendido que se exploran varias vías y que le sorprendería que el estudio cerrara. Algunos estudios anteriores de Xbox en esta reestructuración se hicieron independientes, así que hay precedentes de un aterrizaje suave.
El problema es la licencia. Blade es un personaje de Marvel, y cualquier comprador necesita que ese acuerdo sobreviva al traspaso. No sabemos cómo funcionaría y nadie lo aclara en la documentación. Esa es la gran incógnita, y quien prometa una salida limpia está adivinando. También por eso importa la petición de los sindicatos de más tiempo: un trato tan enrevesado difícilmente quedará ordenado en tres meses.
Qué debería sacar Xbox de todo esto
Si Blade sale con un nuevo propietario, a los jugadores probablemente les dará igual qué logotipo lleve la caja. A los trabajadores no, ni tampoco a la confianza en Xbox como hogar para estudios creativos. Un editor que anuncia un juego en 2023 y lo ofrece en venta en 2026 les enseña a todos los desarrolladores la misma lección: tu seguridad depende de la hoja de cálculo, no de la calidad de tu trabajo. Esa lección durará más que lo que le pase a Blade.
Nuestro veredicto: apostamos por la venta y por que Microsoft la haga indolora, con una prórroga real si la petición de más tiempo de los sindicatos está justificada. Después, juzguemos a Xbox por lo que haga a continuación. Vender un juego terminado a alguien que lo publique es defendible. Dejarlo morir por una partida a corto plazo sería un desperdicio, y además sería una decisión.
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