Rockstar quiere ir más rápido, pero la velocidad nunca estuvo en su ADN
Rockstar asegura que su próximo juego no tardará otros ocho años. Es el instinto correcto, pero un estudio obsesionado con el detalle tendrá que demostrar a qué está dispuesto a renunciar.
Foto: Rockstar Games / Steam (uso editorial)
¿Puede aprender a correr de repente el estudio que se hizo un nombre tomándose su tiempo? Esa es la verdadera pregunta que hay detrás de la última promesa de Rockstar, y es más interesante que la promesa en sí.
Esto es lo que ha pasado. En una entrevista con Bloomberg, los responsables del estudio Phil Hooker y Aaron Garbut dijeron que la espera por el próximo juego de Rockstar no será como la de GTA VI. Según informa VGC, GTA VI llega el 19 de noviembre como el primer gran lanzamiento nuevo para un jugador del estudio desde Red Dead Redemption 2, en octubre de 2018. El argumento de Hooker es que «el motor, las herramientas y el equipo que hemos construido durante este proyecto nos permitirán hacer cosas más rápido».
Rockstar no ha dicho cuál será su próximo juego. Podría ser un nuevo Red Dead o algo completamente distinto. Nada de lo que hemos leído apunta tampoco a una fecha de lanzamiento. Así que lo que tenemos es una intención, no un calendario.
La lógica se sostiene: la infraestructura es lo caro
Lo mejor del planteamiento es que técnicamente tiene sentido. Según 3DJuegos, que resume el trabajo periodístico de Jason Schreier, parte de los retrasos de GTA VI vino de la falta de infraestructura: la ambición estaba, pero no la tecnología ni los equipos. Rockstar incluso tuvo que fundar un nuevo estudio en Los Ángeles cuya única misión era crear NPC.
Eso es una factura que se paga una sola vez. Si el motor, las herramientas y las personas ya están en su sitio, el siguiente proyecto parte de una posición muy distinta. Garbut lo dijo claramente: «ahora está hecho y no vamos a desmontarlo». Nos parece la frase más creíble de toda la entrevista, porque describe una decisión y no una esperanza.
La comparación con Vice City, que plantea Bloomberg, es halagadora, pero un poco descarada. Vice City salió un año después de GTA 3 porque ambos compartían gran parte de su tecnología. Nadie, ni siquiera las informaciones que hemos leído, sugiere nada parecido para el próximo juego de Rockstar. Reutilizar una base es una cosa. Lanzar a ese ritmo en un mundo abierto moderno es otra.
El problema: el listón de calidad de Rockstar no es una herramienta reutilizable
Aquí es donde nos ponemos escépticos. Un motor mejor ahorra tiempo al construir, pero no al pulir, y pulir es donde este estudio siempre ha invertido sus años. El propio VGC señala la atención al detalle, marca de la casa, como uno de los motivos por los que los jugadores pueden temer que el próximo juego llegue bien entrada la década de 2030.
La expresión de Hooker, «más en horizontal que en vertical», es reveladora. Suena a la promesa de ampliar el contenido en lugar de volver a subir el techo técnico. Esa puede ser la verdadera respuesta a «qué se sacrifica»: no la calidad, sino las ganas de reinventarlo todo cada vez. Si es así, es un buen intercambio. Pero exige disciplina, y la disciplina es justo lo que más le cuesta a un estudio movido por la ambición.
También iríamos con cuidado con la idea de que más rápido significa más llevadero para quienes trabajan en ello. Nada de lo publicado nos dice cómo piensa Rockstar acortar el ciclo en cuanto a condiciones laborales, y no vamos a especular. Pero un calendario más corto con el mismo perfeccionismo tiene que pagarse en algún sitio. O se reduce el alcance, o crecen los equipos, o alguien absorbe la presión. La compañía no ha dicho cuál de las tres, y ese silencio pesa más que el titular.
Qué pensar de todo esto
Para los jugadores, la lectura sensata es un optimismo cauto. Conviene tomar el «no ocho años» como un suelo de ambición, no como una fecha. Cinco o seis años ya serían una victoria según los propios estándares de Rockstar, y seguirían siendo una espera larga para todos los demás. Es nuestra interpretación, no un objetivo declarado.
Hay además una dependencia que nadie debería pasar por alto: todo esto depende de que GTA VI cumpla. Como apunta 3DJuegos, todo depende de que el juego esté a la altura de las expectativas. Si lo está, la base da sus frutos. Si no, la frase de «no vamos a desmontarlo» será mucho más difícil de defender.
Nuestro veredicto: el instinto es correcto, el razonamiento es sólido y las pruebas siguen siendo una cita en una entrevista. Rockstar no necesita volverse rápida. Necesita demostrar que puede ser menos absorbente, y la única prueba que cuenta es un segundo juego que llegue antes de que hayamos olvidado el primero.
Aún no hay temas: abre el primero.
Más noticias
Una PS6 de 1.000 dólares sería la factura del boom de la IA cargada a los jugadores
Si el coste de la memoria lleva las consolas de nueva generación por encima de los cuatro dígitos, la industria debe a los jugadores algo más que especificaciones. Hasta entonces, la mejor protesta es la PS5 que ya tienes.
La advertencia de Kutaragi sobre las consolas es un reto, no una profecía
El creador de PlayStation dice que la IA y los servidores podrían volver innecesarias las consolas. Para nosotros es menos un pronóstico que una prueba: propiedad, latencia y exclusivos.
Los 630 M$ en reservas de GTA VI miden la confianza en Rockstar, no el hype
La estimación de Sensor Tower de 6,45 millones de reservas digitales de GTA VI dice menos sobre un juego que nadie ha probado y más sobre la credibilidad que Rockstar ha construido en 13 años.
La PS5 supera a Switch 2 en septiembre por la subida de Nintendo, no por la fuerza de Sony
El titular dice que la veterana consola de Sony gana. Nosotros creemos que Nintendo se lo ha puesto más fácil a su rival, y la campaña navideña de 2026 dirá si fue una apuesta lista o cara.



