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Redacción Gamersfera
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El Orden de la Cultura de Miyamoto es un veredicto sobre los juegos y la autoría

Que el mayor honor cultural de Japón recaiga por primera vez en un diseñador de videojuegos era una deuda pendiente. Y muestra lo escasa que es la autoría de diseñador en estudios cada vez mayores.

Publicado
23 de octubre de 2026
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4 min
Categorías
Nintendo

Foto: Nintendo / sala de prensa (uso editorial)

¿Por qué ha hecho falta esperar a 2026 para que el mayor honor cultural de Japón recayera en alguien que hace videojuegos? La pregunta resulta más incómoda que la celebración, y es el mejor punto de partida para hablar de la noticia sobre Shigeru Miyamoto.

El Ministerio de Educación, Cultura, Deporte, Ciencia y Tecnología de Japón anunció el 23 de octubre los ocho galardonados de la Orden de la Cultura de este año. Según informa Gamekult, Miyamoto, incluido en la categoría de «artes mediáticas», es el primer creador de videojuegos que lo recibe. El premio, creado en 1937, ha reconocido antes a un pintor, a un físico ganador del Nobel y a una leyenda del béisbol. Según pro-gamer.fr, se lo entregará el emperador el 3 de noviembre de 2026, Día de la Cultura.

Los juegos son cultura, y la respuesta de Miyamoto es lo más interesante

La lectura fácil es «el medio por fin ha sido aceptado». Estamos de acuerdo, y añadimos que el retraso dice más de las instituciones que de los juegos. El propio Miyamoto, fiel a su estilo, le quitó hierro. Al preguntarle por que los juegos se hayan convertido en cultura, dijo, según Gamekult, que significa que se han vuelto algo corriente. Es un matiz más afilado de lo que parece: la cultura no es un premio que se gana, es lo que ocurre cuando algo está en todas partes. La medalla llega después.

También rechazó el relato del genio solitario. Según Gamekult, subrayó que los juegos no se hacen en solitario y que acepta el premio como representante del equipo. Es una frase elegante y probablemente sincera. Pero puede ser cierta y que la historia siga siendo de autoría, porque alguien tiene que decidir qué intenta hacer el equipo.

La autoría de diseñador es aquí la especie en peligro

Esta es nuestra opinión: el momento más revelador no es la medalla, sino la preocupación de Miyamoto. Según pro-gamer.fr, reconoció que, con entre 3000 y 4000 desarrolladores en Nintendo y unas 10 000 personas en todo el mundo, es difícil transmitir el «espíritu de originalidad» de los primeros tiempos. Nintendo mantiene ahora debates internos sobre qué significa la originalidad y ha puesto en marcha un foro para empleados de nivel intermedio.

Piensa en lo que eso admite. La compañía más asociada a una única sensibilidad de diseño trata esa sensibilidad como algo que hay que mantener activamente, como un edificio. Si es difícil ahí, imagina en el resto de la industria, donde el tamaño suele empujar hacia decisiones seguras que siguen las modas. Miyamoto citó el consejo de Hiroshi Yamauchi: hacer algo único en lugar de competir de frente. Un consejo así es barato de citar y caro de seguir.

Su consejo a los jóvenes creadores sigue la misma línea: no partir de «este juego sería más divertido si...», sino construir lo que de verdad te parezca divertido. Es una reprimenda clara al diseño por comparación con la competencia y, a nuestro juicio, de lo más útil que ha dicho alguien de la industria últimamente.

Hasta su comentario sobre la IA habla de oficio, no de herramientas

A Miyamoto también le preguntaron por la IA generativa. Señaló cómo los procesadores de texto y los ordenadores asumieron el lado técnico del diseño, de modo que el criterio individual, como la maquetación, empezó a importar. Dijo que, cuanto más se encargue la IA de las tareas, más tendrá la gente que pensar seriamente qué significa «crear», y que lo considera algo bueno. Conviene apuntar que es la opinión de una persona, expresada en una rueda de prensa, no una política de Nintendo. Aun así, es un marco útil: si la herramienta se ocupa del acabado, el valor pasa a la idea y al gusto que hay detrás. Es un argumento a favor de la autoría, no en contra.

Nuestro veredicto

Nintendo se lleva un buen titular, pero los verdaderos ganadores son los diseñadores de videojuegos como profesión, que ahora tienen una declaración oficial, a nivel imperial, de que lo que hacen merece estar junto a la pintura y la física. La espina es que la persona homenajeada es también quien advierte de que la originalidad no escala por sí sola.

La mejor respuesta de la industria no son los aplausos. Es proteger a los equipos pequeños con ideas sólidas y dar a los diseñadores autoridad real. Y Miyamoto, que dice querer hacer algo que vuelva a parecer un juego y sorprender a los propios empleados de Nintendo, parece predicar con el ejemplo. Apostamos a que eso es lo más interesante que saldrá de esta ceremonia.

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